¿Qué es la farmacología?

¿Qué es la farmacología?

Es la ciencia que estudia el origen, las acciones y las propiedades que las sustancias químicas ejercen sobre los organismos vivos. En un sentido más estricto se considera la farmacología como el estudio de los fármacos, sea que ésas tengan efectos beneficiosos o bien tóxicos. La farmacología tiene aplicaciones clínicas cuando las sustancias son utilizadas en el diagnóstico, prevención, tratamiento y alivio de síntomas de una enfermedad.

La farmacología como ciencia abarca el conocimiento de la historia, origen, y uso de los fármacos, así como sus propiedades físicas y químicas, asociaciones, efectos del fármaco sobre el organismo, y efectos del organismo sobre el fármaco (absorción, biotransformación y excreción).

¡Cuidado con la automedicación!

En estos días cuando todo se maneja por cuestiones del mercado, los medicamentos se producen masivamente, y muchos están al alcance de cualquiera.

   Debido a esto, la automedicación -es decir cuando un paciente decide que tiene tal o cual enfermedad y se receta una medicina- se ha vuelto un verdadero problema para la salud común.

   El peligro real de esta actitud es que todo medicamento químico tiene diversos efectos secundarios. Esto es que paralelamente al efecto terapéutico, pueden causar en el paciente molestias adicionales como somnolencia, mareos, dolor de cabeza, entre otros. En la mayoría de los casos, estas dolencias no son graves, pero en otros, el daño puede ser fatal.

   El efecto secundario funciona diferente en cada persona, de ahí que sea importante que un médico que sepa detectar las debilidades y el historial clínico, sea quien indique el medicamento adecuado.

   Por otra parte, otro factor que arriesga la buena salud es que el paciente no conoce la dosis conveniente para su condición, y puede que se cause grandes estragos al tomar mayor cantidad de la medicina. Mientras que si ingiere la cantidad adecuada, el medicamento hará lo suyo y curará la dolencia.

   Ahora bien, la mayoría de los casos de automedicación ocurren debido a la recomendación que un amigo o familiar hace de alguna medicina que a él le resultó. Sin embargo, no necesariamente va a actuar de la misma manera en otro organismo, aunque los síntomas parezcan los mismos. De ahí el cuidado que hay que tener.

   Claro que tampoco se trata de acudir al médico por un dolor de estómago o de cabeza que con acetaminofén o aspirina se alivian. Sin embargo hay que estar seguros de la reacción que tenemos ante estos medicamentos de libre venta y de una suavidad relativa.

   Hay muchas medicinas que no requieren receta médica, no obstante hay diversas recomendaciones que hacen los expertos para reducir el riesgo al que nos exponemos con la automedicación.

Fuente: http://www.solonosotras.com

Uso inadecuado de antibióticos

Si continúa el uso inadecuado de los antibióticos, surgirán nuevos virus incurables, según la Organización Mundial de la Salud

Si la gente continúa usando antibióticos con negligencia, nuevos “supermicrobios” resistentes a todo tipo de fármacos podrían hacer retroceder el mundo a los tiempos en que las infecciones leves causaban la muerte, según afirmó esta semana la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, la OMS también recomendó extender aún más el uso de los antibióticos para tratar enfermedades que deben ser combatidas con medicamentos potentes.

«Debemos tomar medidas urgentes para neutralizar la amenaza de las enfermedades infecciosas» declaró en una conferencia de prensa David Heymann, director del departamento de enfermedades infecciosas de la OMS. «Queremos hacer un llamamiento para que el mundo entero se movilice y haga un mejor uso de estas poderosas armas mientras exista la oportunidad de hacerlo y antes de que retrocedamos a la era anterior a los antibióticos». Médicos y funcionarios sanitarios llevan años advirtiendo que las bacterias están desarrollando resistencia incluso a los antibióticos más potentes.

Dado que son tan numerosas y se multiplican rápidamente, algunas bacterias y virus pueden sobrevivir a la acción de prácticamente cualquier medicamento y, tal como dice el refrán, lo que no mata a estos microorganismos los hace más fuertes. Los microbios que de por sí tienen una ligera resistencia a los antibióticos logran sobrevivir, se replican y así transmiten sus genes a otras generaciones.

Con el tiempo surgen cepas que son totalmente resistentes. Si un paciente no toma la dosis completa de fármacos para eliminar del todo la infección, los microbios desarrollan resistencia con mayor rapidez. Si la gente se administra antibióticos cuando no los necesita – para tratar infecciones virales como la gripe -, las bacterias que se encuentran de forma natural en el organismo desarrollan resistencia y comienzan a propagarse.

Eficacia de los medicamentos

«En muchos casos, los medicamentos pierden eficacia poco después de ser descubiertos debido a la negligencia o la falta de planificación en su uso», declaró la organización durante la presentación de su informe anual sobre enfermedades infecciosas. Todas las principales enfermedades infecciosas están desarrollando resistencia a los fármacos, según el informe de la OMS. «En Estonia, Letonia y algunas zonas de Rusia y de China, más del 10 por ciento de los enfermos de tuberculosis están infectados por cepas resistentes a los dos medicamentos antituberculosos más potentes».

«En Tailandia ya no surten efecto tres de los medicamentos comúnmente empleados contra la malaria debido al aumento de la resistencia de esta enfermedad. Aproximadamente el 30 por ciento de los pacientes que toman lamivudina, un fármaco recientemente desarrollado para tratar la hepatitis B, presentan resistencia un año después de iniciado el tratamiento». La OMS ha propuesto que Estados Unidos lidere un esfuerzo coordinado para realizar mayores inversiones en medicamentos y en la lucha contra las enfermedades infecciosas en todo el mundo.

«Tenemos que emplear antimicrobianos de forma más generalizada, pero con mayor prudencia», afirmó Heymann. Antes el tratamiento de la gonorrea era de bajo costo, pues bastaba una dosis de penicilina para curarla, explicó Heymann. Pero los países pobres dejaron de tratar a los enfermos y ahora el 60 por ciento de las infecciones gonorreicas son resistentes a varios medicamentos y deben ser tratadas con derivados de la quinolona, fármacos especiales cuyo costo puede ascender a entre cinco y seis dólares (unas mil pesetas) la dosis.

La OMS también ha estimado el coste de reducir a la mitad la mortalidad de cinco enfermedades: neumonía, diarrea, sida, malaria y tuberculosis. «La OMS calcula que una inversión de 15.000 millones de dólares (unos 2,5 billones de pesetas) durante los próximos 10 años podría reducir a la mitad la mortalidad de estas enfermedades», sostiene Heymann. El Consejo Global de Salud, que participó en la conferencia de prensa, ha propuesto que Estados Unidos duplique su gasto anual en salud mundial, que pasaría de mil a dos mil millones de dólares (de 175.000 a 350.000 millones de pesetas), para impulsar este proceso.

Fuente: http://www.elmundo.es

Industria farmacéutica en México

Dentro de los derechos fundamentales de los ciudadanos en cualquier país del mundo encontramos, la alimentación, la salud y la educación; y el medicamento es parte fundamental de los sistemas de atención a la salud.

En nuestro país el sistema de atención a la salud se encuentra formado por:

— La Seguridad Social (IMSS, ISSSTE, DIF, SEDENA, PEMEX, MARINA) que atiende a un poco más del 50% de la población.

— El Seguro Popular (sistema de protección social en salud) creado en 2003 y que atiende a más de un 10% de la población.

— El sistema conformado dentro de la Secretaría de Salud que en principio debe ofrecer servicios a la población no asegurada.

— El sistema privado que en cuanto a servicios integrados atiende a menos del 20% de la población, pero en lo que corresponde a la venta de medicamentos (farmacias privadas) alcanza prácticamente un 50% del mercado.

Si un país cuenta con medicamentos de calidad, eficacia y seguros que sean utilizados racionalmente, su sistema de salud podrá ofrecer una mejor calidad de vida a los ciudadanos con un más eficiente uso de recursos.

Actualmente la industria fabricante de medicamentos en México abastece más del 70% de las necesidades del país. Está constituida por aproximadamente 200 empresas, en términos generales con muy buena infraestructura en instalaciones y equipo, tecnología farmacéutica de punta, personal preparado y sistemas administrativos eficientes. Su gran limitante es la falta de recursos para la investigación básica, mencionando  que sí se realizan en nuestro país estudios clínicos, proyectos  de desarrollo farmacéutico, desarrollo analítico y desarrollo de procesos.

El mercado total de medicamentos es de aproximadamente USD 14,000 millones por año, dividido en dos segmentos:

— Mercado privado, aproximadamente USD 10,000 millones por año. Son los medicamentos que se venden en la farmacia privada y son pagados directamente por el paciente.

— Mercado del sector público, aproximadamente USD 4,000 millones por año. constituidos por compras de las instituciones de seguridad social y el seguro popular, para proporcionar los medicamentos gratuitos a los derechohabientes. La historia de la producción de medicamentos o remedios es tan antigua como la historia de nuestro país, todas las culturas prehispánicas utilizaron remedios para aliviar el dolor, basado  fundamentalmente en productos naturales. La cultura teotihuacana nos dejó el hermoso mural de Tepantitla (Teotihuacan) en donde plasmaron escenas relacionadas con la farmacia y la medicina. Mezcladas con las figuras humanas están representadas diferentes plantas utilizadas con fines curativos. Dentro de la cultura maya se establece un rango especial para el AH MEN (el que sabe) hechicero y curandero.

Podemos identificar al AH MEN como el incipiente médico farmacéutico de los mayas. El AH MEN se graduaba en una ceremonia especial, en la cual los instrumentos, los objetos curativos y demás elementos necesarios para cumplir su función eran consagrados en un ritual mágico-religioso.

Las prácticas médicas de los toltecas, cultura madre para todas las culturas posteriores, son descritas por Bernardino de Sahagún “… sabían y conocían las cualidades y virtudes de las hierbas, que sabían las que eran de provecho y las que eran dañosas y mortíferas … y por la gran experiencia que tenían de ellas dejaron señaladas y conocidas las que ahora se usan para curar, porque también eran médicos, y especialmente los primeros de este arte que llamaban Oxomoco, Cipactonal, Tlaltetuicuin, Xochicauaca …”.

La sociedad mexica heredó de la cultura tolteca los principios mágico-religiosos del concepto salud-enfermedad. La interpretación de la enfermedad fue un enorme reto para los mexicanos. Al enfrentarse a ella buscaron todos los remedios para vencerla, llegando a establecer un registro impresionante de plantas, animales y minerales. De gran rango en la sociedad mexica eran el médico o Tlamatzica y los farmacéuticos o Panamacani. El cronista Bernal Díaz del Castillo describe el mercado de Tlatelolco “… había muchos herbolarios y mercaderías de otra manera; y tenían allí sus casas, donde juzgaban tres jueces y otros como alguaciles ejecutores que miraban las mercaderías …”.

En la época colonial la farmacia prehispánica fue sustituida por los conocimientos traídos de Europa; sin embargo, asimila e incorpora conceptos e ideas mexicanas para su enriquecimiento. En 1552 fue traducido del latín por Juan Badiano el primer libro de farmacología y herbolaria del continente americano, compilación extraordinaria del mexica Martín de la Cruz. Este documento bellísimamente ilustrado se conoce como códice Badiano. En los siglos XVI y principios del XVII para ser boticario y/o poseer o administrar boticas era necesario aprobar varias pruebas ante el cabildo y el protomedicato. En 1799 se ordenó la eliminación del real tribunal del protomedicato, separando por completo las facultades de medicina, de cirugía y de farmacia. Posteriormente, en 1833, el doctor Valentín Gómez Farías, entonces Presidente de la República establece la cátedra de Farmacia en el Colegio de Medicina.

Es hasta 1916 que se funda la Escuela de Industrias Químicas que se incorpora a la universidad el 5 de febrero de 1917. Finalmente en 1919 nace la carrera de Químico Farmacéutico incorporada a la Escuela de Química.

Los orígenes de la industria químico-farmacéutica en México se remontan al siglo Xix cuando Don Leopoldo

Río de la Loza inició la producción industrial de diversos productos químicos. A finales del siglo XIX y principios del XX se generaron grandes descubrimientos para la terapéutica mundial, entre otros las vacunas, la aspirina, las sulfas y la penicilina. La demanda masiva de estos medicamentos propició el desarrollo de la farmacia industrial, apareciendo firmas como Schering, Merck, Bristol, Sterling Drugs, Parke Davis Hoffman La Roche, entre otras. Todas estas grandes firmas se establecieron en México, en un inicio importando sus productos, pero hacia mediados del siglo XX iniciaron la producción en nuestro país hasta alcanzar el desarrollo que actualmente tiene el sector, compartido con las grandes firmas farmacéuticas internacionales y las empresas de capital mexicano como Senosian, Silanes, Liomont, entre otras.

Hacia 1940 se dio en México el desarrollo científico más importante en el área de la salud, la producción industrial de hormonas esteroideas. Estos productos con aplicación en diversos padecimientos se producían en pequeñísimas cantidades al encontrarse en concentraciones muy bajas en fluidos orgánicos y mediante un proceso de extracción y purificación complicado. El doctor Rusell Marker encontró en las dioscóreas, plantas del trópico mexicano conocidas como barbasco, la diosgenina, sapogenina con la estructura básica del ciclo

pentano-perhidrofenantreno que se convirtió en el precursor de todas las hormonas esteroideas: corticoides, progestágenos, estrógenos y andrógenos. La amplia disponibilidad de barbasco que crece en forma silvestre en varios estados, principalmente Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco´, propició la formación de grupos científicos interdisciplinarios que desarrollaron la tecnología para la producción industrial de toda la gama de hormonas esteroideas; así mismo los grupos de médicos y farmacólogos generaron la investigación preclínica y clínica necesaria para demostrar la eficacia y seguridad de los medicamentos conteniendo hormonas esteroideas que permitieron el tratamiento de enfermedades que hasta ese momento difícilmente podían ser tratadas. Con este desarrollo y a través de varias empresas, nuestro país se convirtió en el principal proveedor de hormonas esteroideas a nivel mundial. Además, y en forma muy importante para nuestro país se formaron y desarrollaron grupos científicos de alto nivel en las áreas químico-farmacéuticas y médicas que han tenido  una gran importancia en la formación de recursos humanos. Desafortunadamente, la aplicación de políticas equivocadas y el desarrollo de nuevas fuentes de abastecimiento de materias primas en diversas partes del mundo, disminuyeron la participación de México en el mercado internacional.

Podemos concluir que la producción de medicamentos de calidad, eficaces y seguros en un país, es fundamental para ofrecer servicios de salud de calidad a su población mejorando en calidad de vida, y adicionalmente propicia el desarrollo de recursos humanos y tecnología, y promueve la inversión productiva. Por el contrario, un país que depende en alto grado de medicamentos de importación, pone en riesgo la salud de su población.

Fuente: http://www.bsqm.org.mx

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